La jerarquización con la que
muchos nos implantamos sobre un “proyecto de vida educativo”, poco a poco va
siendo derrocada por las plataformas o formas de educar que las academias
dictaminan a cada carrera y/o profesión, poniendo en cuestionamiento ¿qué es lo
que se quiere de verdad estudiar? o ¿si es factible el estudiar una
licenciatura en algo que es poco reconocido por las sociedades o se le da menos
importancia que a “otras” profesiones?
Al final, uno termina
decidido o se va convenciendo poco a poco en terminar la carrera (profesión)
que está ejerciendo, poniendo en cuestionamiento lo que podría pasar más
adelante al dar por terminada la carrera (ya graduado), pero desde el comienzo
de sus estudios su “destino” (por así decirlo) queda puesto en una balanza que,
dependiendo como transcurra los semestres, nivel y años va optando por una inclinación
a favor o en contra sobre aquella decisión sobre el que estudiar, tomada al
inicio de una carrera o profesión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario